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Entrevista
30 de junio de 2017

Una Trabajadora Sexual lucha por recuperar a su hijo

Brenda vive en Comodoro Rivadavia en la provincia de Chubut. Hace un año y medio inició un proceso legal para recuperar la tenencia de su hijo pero desde las instituciones encargadas del caso la han discriminado por dedicarse al Trabajo Sexual.

Según datos de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina Ammar, durante 2015 y 2016 el 20% de denuncias sobre violencia institucional hacia trabajadoras sexuales que recibió la Organización a través de la Línea Roja -0810-999-0763-, fue por casos de discriminación ya sea por el descrédito de denuncias o por batallas legales por la tenencia de los hijos.

Para profundizar en esta problemática que enfrentan quienes se dedican al Trabajo Sexual desde Ammar conversamos con Brenda sobre su caso.

¿En qué momento pierdes la tenencia de tu hijo? ¿Cómo fue?

Yo conocí un chico, él era mi cliente y luego pasó a ser mi pareja y parte de mi vida. Quedé embarazada y se hizo responsable de todo. Él conocía una abogada y por el tema de la obra social nos aconsejó que hiciéramos un acuerdo entre nosotros para asegurarle la salud a mi hijo. Yo accedí. Cabía la posibilidad que él fuera el padre, pasó por un proceso de ADN que dio negativo pero él siguió apoyándome porque quería a mi hijo.

Después empezamos a tener problemas, dejamos de salir pero él no se dejó de vincular conmigo ni con mi hijo. Como yo trabajaba de noche mi hijo se iba a dormir con él y me lo traía cuando se iba o volvía de trabajar. Ahí empezamos a tener roces. Que te lo dejas más, que te lo dejas menos. Hasta que un día me cansé y solicité que le revocaran la guardia y la custodia. Y qué hizo el juzgado?, dijo que por ser Trabajadora Sexual yo no tenía una vida adecuada para mi hijo.

¿Qué pasó a partir de esa experiencia de discriminación?

Me dijeron que no me lo devolvían porque era prostituta y me fui a trabajar en una pesquera, me hice monotributista, pagué hasta la tarifa más alta. En ese momento yo vivía en un hotel, me dijeron que no era adecuado, me fui a alquilar y me pusieron peros por la escalera. Está todo comprobado.

Me trataron de sucia, de drogadicta, de puta. Me exigían ir cada semana a controles: toxicológicos, de HIV, entre otros y tenía que llevar los resultados al Servicio de Protección. Se supone que el Servicio tiene que trabajar con la familia, ya sea conmigo o con la familia extensa pero nunca sucedió, jamás se contactaron con mi familia y fueron una sola vez a mi casa porque yo mandé a hacer el informe social.

¿Mientras tanto cómo estaba tu hijo?

Mi hijo entró y fue con una familia del corazón o solidaria pero esa familia no estaba en ningún registro del Servicio, tenía domicilio en la Provincia de Buenos Aires, ellos sacaban a mi hijo de Chubut y nunca se tomó con seriedad el tema.

¿Qué respuesta te daban las instituciones frente a tus reclamos?

Que ellos no podían darme ningún tipo de información. Les preguntaba ¿Y mi hijo? ¿Sabes qué me respondían? “Está estable”, “¿y vos pensás que tu trabajo es adecuado?”, así. Lo único en lo que se enfocaban era en rebajarme y tener mala predisposición en todos los aspectos.

Ellos tenían de 30 a 90 días para resolver la situación de mi hijo y mira la fecha que estamos, pero ellos ahora están en una instancia donde no saben qué hacer porque esta Puta se le paró al sistema. Yo amo a mi hijo y no estoy dispuesta a darlo ni a regalarlo.

¿Cuánto tiempo llevas luchando para recuperarlo?

Hace un año y medio y en ese tiempo el Servicio jamás se dignó a ver a mi familia, jamás me acompañaron. Cuando tuve la entrevista con la jueza le pregunté ¿Por qué me lo sacó? Me dijo: “Son procesos, yo me guío de los informes” y le pregunté ¿por qué esa familia no está en un listado?. Se hizo un silencio y nadie me contestó nada. Lo único que me dijo fue que tenía que preguntarle al servicio. Fui al Servicio y ahí me dijeron que tenía que ir al juzgado. Se tiraban la pelota entre ellos. Mientras tanto mi hijo continuaba en lista de adoptabilidad.

¿Por qué lo pusieron en lista de adoptabilidad si tú estabas reclamando la tenencia?

Porque se supone que yo no soy apta para tenerlo porque soy prostituta.

¿Recibiste algún apoyo?

Jamás nadie se acercó a mí. En mi búsqueda descubrí cinco casos más. Si vos sos pobre, no sabés leer y no tenés un trabajo, estás embarazada y sos blanca, bueno, te lo sacan al bebé. Hasta los tres años ellos entregan en adopción como si fuese un mercadeo. Si sos prostituta peor, no hay ningún control. Esto es una desesperación. Anduve por todos lados, tuve cinco abogados particulares. Jamás me dieron una visita, jamás pude obtener nada por el solo hecho de ser puta. Ahora sí tengo apoyo, intervino Pro Derechos de los niños que se contactó con Estela de Carlotto y también me está apoyando Ammar.

¿En algún momento te asignaron un régimen de visitas o alguna posibilidad de contacto con tu hijo?

Nada, cero contacto pero yo no me quedé con eso. Nunca me mostraron una foto ni ninguna evidencia de que mi hijo estaba bien. Para mí empezó una búsqueda y lo encontré en dos ocasiones. La primera vez fue en un mercado de verdura, él lo llevaba y le dije: ese bebé que cargás es mío. Luego encontré una foto que ellos subieron a facebook con mi hijo cuando es menor de edad y está judicializado.

Desde el 5 de enero lo tienen fuera de la provincia de Chubut. Está en Río Negro. Con mi hijo hicieron una entrega directa, yo acuso al Servicio de Protección de eso. Son ocho cuerpos el expediente, no puedes tener ese número de cuerpos y no darle importancia. He visto a la jueza tres veces y ella no tenía conocimiento que habían sacado a mi hijo de la provincia. Si le pasa algo quién se hace responsable? ¿Vos pensás que el daño psicológico que le hicieron a mi hijo no va a traer consecuencias a futuro? Yo ya soy una mujer grande pero quien me va devolver el tiempo, me quemaron los mejores momentos de mi hijo.

¿Qué piensas hacer ahora?

No hay ningún artículo que diga “usted por ser puta no tiene derecho a nada”. Voy a seguir luchando para que sepan que una prostituta no es solo un pedazo de carne y nada más, que tiene vida, que puede ser madre, que puede capacitarse. Que tienen que cortar con los prejuicios y todos los tabúes. No es que una prostituta es un bichito negro que no se puede mirar. No.

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